lunes, 25 de marzo de 2013

Senderos del Ebro y la Hoya de Huidobro

De nuevo nos ponemos todos en marcha para organizar la salida. Tras una semana donde las inclemencias del tiempo han estado presentes, en los últimos las temperaturas suben, pero amenaza con lluvias en parte de la provincia para el sábado pero sobre todo en las localidades más al sur. Así que se decide ir hacia el norte. Nos ponemos en marcha para decidir la ruta y las localidades por donde queremos. Una vez la ruta confeccionada se llega a la acuerdo de la hora y el lugar, y es ahí donde a las 8 de la mañana nos encontramos todos lo que han decidido acompañarnos en esta aventura del día de hoy. Un total de 5 personas disfrutaremos de lo que nos depare la ruta y de los bellos paisajes que nos esperan. Estamos pendientes de las inclemencias meteorológicas y es que llevamos un invierno bastante malo en lo que a la lluvia se refiere pero nada nos quitará la ilusión de una nueva salida con la bici. El viaje con el coche es tranquilo ya que a estas horas y por esta carretera hay poca circulación salvo algún despistado como nosotros que sale a disfrutar de la montaña.


Hemos decidido como punto de salida la localidad de Quintanilla Escalada por la sencilla razón de que una vez finalizada la ruta podemos lavar las bicis en el lavadero de coches que hay en la gasolinera. Llegamos al parking de dicho lugar y comienzan los preparativos para enseguida ponernos en marcha, pero antes la gran sorpresa, se pone a granizar. Pero este inconveniente no mina la voluntad ni las ganas de mis compañeros y pronto nos ponemos a dar pedales por el GR-99, el sendero de gran recorrido que comienza en Fontibre (Cantabria), donde nace el río Ebro y lo recorre a lo largo de 1280 km hasta su desembocadura en el Delta del Ebro en Riumar (Tarragona). Nosotros comenzamos río arriba por un terreno húmedo y compacto que hace las delicias de los más intrépidos al ir sorteando árboles y ramas, pero pronto llega el primer escollo de la ruta donde un arroyo pasa por el camino con virulencia y se tiene que buscar un paso alternativo ya que además de la fuerza  del arroyo se le suma la profundidad del agua. Unos palos puestos un poco más arriba por las gentes nos sirven perfectamente de puente improvisado para poder seguir nuestro camino pero cual es mi sorpresa al pasar que veo a mi compañero Miguel Ángel tirado en el suelo intentando salir de la maraña de ramas en la que se ha metido tras sufrir una caída, pero sin consecuencia alguna por el bien de él. Pronto pasamos por las inmediaciones de Escalada pero sin detenernos. La temperatura esta subiendo y se hace más agradable el poder rodar. En fila de a uno vamos haciendo camino con el majestuoso Ebro a nuestra derecha sin abandonarnos hasta que divisamos de nuevos al otro lado del río edificaciones y un gran salto de agua. Cruzamos el río por una pasarela y comenzamos a subir un repecho el cual nos lleva a contemplar la gran cascada que atraviesa las calles del pueblo donde nos encontramos, y es que, estamos en Orbaneja del Castillo, pueblo con gran reclamo turístico. Tras unas fotos en la cascada del grupo comenzamos la ascensión por las calles de dicho pueblo para emprender la salida de él sin dejar de mirar atrás y maravillarnos de el entorno que nos rodea. El terreno se pone complicado ya a la fuerte pendiente también hay que sumar la gran cantidad de piedras que hay en el camino que resbalan y me hicieron perder varias veces tracción y toco echar el pie. Cruzamos la carretera N-623 que va de Burgos a Santander extremando la precaución y seguimos subiendo con alguna rampa dura donde nos retorcemos encima de la bici para hacernos con ella y tras una descenso rápido con curvas cerradas, mucha piedras y arroyos que cruzan el camino llegamos al pequeño pueblo y casi despoblado de Turzo, donde viven en el 7 personas. Bebemos agua en la fuente y continuamos el camino por una zona desconocida por todos con un buen firme en el que  tenemos que salvar alguna subida fuerte que nos lleva a lo alto de un páramo donde podemos visualizar el valle de Zamanzas. A nuestros pies vemos el pueblo de Gallejones y levantando la mirada se ve un camino en zig-zag donde el año pasado tuve una aparatosa caída en la que me fisuré una costilla y acabe con medio cuerpo raspado y sangrando.

Después de unas risas comenzamos un descenso complicado por donde pasa muy poca gente, que aunque si se note que hay senda por momentos la gran cantidad de piedras hace que se clave la rueda con el consiguiente peligro de salir despedido por encima de la bici. Por momentos se puede bajar montado y disfrutando de la trialera en la que mis propios compañeros y yo mismo estamos disfrutando de ella como niños pequeños. Llegamos a la carretera y queremos seguir descendiendo por la trialera tras cruzar el asfalto pero la vegetación la ha tapado por completo y decidimos descender rápidamente por la carretera para llegar así a Gallejones y seguir por ella hasta Villanueva Rampalay donde volvemos a enlazar con los senderos del Ebro. Tenemos que cruzar por un puente pero hay una gran cantidad de palos y ramas sobre el que ha traído el río con las crecidas. En algunos sitios el puente a medio desaparecido y hay que tener cuidado al cruzar por las piedras mojadas resbalan demasiado. Pasado esto nos adentramos por otro pueblo pequeño de la geografía burgalesa como es Tubilleja donde sin detenernos rodamos por un camino asfaltado hasta las inmediaciones de Tudanca, lugar en el que abandonamos el sendero del Ebro para comenzar una subida perteneciente al GR-85 de Las Merindades. Al principio las rampas son fáciles pero por momentos se va complicando todo. Un grupo de senderistas que bajan se hacen a un lado al ver que vamos subiendo y nos animan con sus gritos y palabras de apoyo las cuales se agradecen y es aquí donde el camino hace una serie de zetas en la que debido a la fuerte pendiente y al terreno muy suelto hacen que tengamos que subir unos metros andando. Salvado este escollo en el camino seguimos ascendiendo en el que nos volvemos a encontrar con rampas duras en los últimos metros de la subida. Una rápido descenso y su posterior desvío de la ruta hace que nos adentremos por las calles de la localidad de Ahedo de Butrón donde hacemos un alto en el camino para reponer agua y poder comer algo en los soportales de la iglesia al refugio del aire.
Comenzamos de nuevo a rodar, esta vez lo tenemos que hacer por la carretera durante algún kilómetro ya que el camino que hay es todo un lodazal. Es una subida constante con rampas fáciles pero un asfalto bastante abrasivo que hace que la ruedas se peguen bien. Una vez salido del valle seguimos rodando por carretera por la cual pasamos por Porquera de Butrón. Un poco después nos desviamos para volver a los caminos donde comienza una zona muy rápida con constantes bajadas y subidas donde se coge gran velocidad. Después de abrir una puerta nos tiramos cuesta abajo serpenteando como lo hace el camino para así llegar a un hayedo, nos encontramos en la parte más abajo de la Hoya de Huidobro así que toca subir. Comenzamos la ascensión por un camino un tanto complicado por la gran acumulación de piedras pero de una belleza indescriptible, siendo un arroyo nuestro observador. Pronto empiezan los comentarios de lo que nos depara un poco más adelante. Debe de haber bastantes perros sueltos los cuales se echan a morder y es que Huidobro era un pueblo abandonado que compró un ganadero e instaló una granja donde las vacas pastan a sus anchas por las praderas y las que una vez fueron las calles del pueblo. Así que provistos de palos seguimos con nuestra avanzadilla hacía lo que será la "boca del perro". Todos en pelotón y mirando a cada lado de las calles vemos que solo hay una casa de nueva construcción en perfecto estado, las demás están para caerse. Un perro que no levantaba más de un palmo de el suelo salió ladrando a nuestro encuentro, y fue cuando se rompió el silencio y se dijo que este es el gallito del grupo y ahora vendrán los más grandes a por nosotros, pero no, seguíamos sin ver a ningún perro, solo a las vacas que pastan a sus anchas por todos los lugares. Seguímos subiendo pero esta vez por la que es el camino asfaltado de entrada a lo que era el pueblo en su día. Vamos saliendo de la Hoya en una ascensión constante, pero se hace muy larga aunque las vistas de todo el valle son inmejorables rodeados de robles y hayas por todos los lados.
Salimos a un camino y rodamos deprisa para poco después adentrarnos por las calles del pequeño pueblo de Nocedo, un lugar tranquilo donde apenas se ve movimiento. De nuevo nos encontramos con una fuerte pendiente que aunque no es larga, el cansancio se empieza a notar y hay que sacar todo lo que queda en la reserva para subirla por completo. Una vez arriba comienza una zona divertida y rápida pero a la vez dura por la cantidad de baches y piedras que tiene, es en estos momentos cuando se agradece el llevar una montura de doble suspensión. Tras descender a gran velocidad hacemos un giro brusco a la izquierda para así adentrarnos en  un descenso complicado donde grandes saltos y una cantidad infinita de piedras nos encontraremos en el  que una vez fue una calzada romana y donde uno de nosotros sale despedido por encima de la bici sin grandes consecuencias para él.
Llegamos a Valdelateja, población a orillas del río Rudrón donde nos detenemos en el puente que lo cruza para reponer agua en la fuente y así sin detenernos demasiado emprender los últimos kilómetros del día. Nos adentramos a gran velocidad por el sendero que va paralelo al anteriormente citado río el cual poco después  sus aguas son recogidas por el  Ebro. El sendero es divertido pero tenemos el inconveniente de la gente que viene andando por él. Pasamos el río por una pasarela cercana a la central hidroeléctrica y salimos de las senda para seguir rodando por un camino más ancho pero esta vez lleno de palos en el suelo ya que han estado desbrozando en el camino.minutos después llegamos a nuestro punto de salida y así una vez lavadas las bicis dar por finalizada esta bonita ruta que a nadie a dejado indiferente.

Fecha:  23 de Marzo de 2013.
Distancia:  63 km.
Desnivel acumulado subiendo:  1395 metros.
Tiempo empleado:  6,20 min.(incluye paradas).
Dificultad física:  Alta.
Dificultad técnica:  Media-alta.
Indice IBP:  117 MTB.

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*--ÁLBUM DE FOTOS.

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8 comentarios:

  1. Alvaro, felicita a Fernan por la buena direccion que da para el paso del rio,ruta dura. Nos vemos campeon.

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    1. Ya se lo voy a dar de tu parte. La ruta se hizo dura pero merece la pena el sufrimiento.
      Un saludo.

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  2. Bonita ruta la que os ha salido. Conozco algo la zona y la verdad es que hay un entorno espectacular. Allí donde hay agua el encanto es mayor. Un saludo.

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    1. Asi es David, el entorno es privilegiado.Tenemos grandes lugares en la provincia aun por descubrir de una belleza inigualable.
      Gracias por tu comentario.
      Un saludo.

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  3. Animo Alvaro estas ultimas narrativas estan muy curradas. Sera porque las rutas merecen la pena. Doy fe de ello y animo a todos aquellos que les guste esto del biker a hacerlas en algunos momento.
    Sigue asi campeon, que "yo voy".

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    1. Claro que merecen la pena, tenemos grandes parajes por la provincia de Burgos desconocidos por mucha gente. Yo tambien animo a la gente a que las realice.
      Muchas gracias por comentar señor rebotao y que sepas que yo voy tambien.

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  4. Ruta espectacular como todas las que preparas compañero.Un saludo a todos campeones y espero veros en la próxima.

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    1. Luis fue una ruta espectacular pero seguro que la próxima no se queda atrás en la que espero verte por supuesto.
      Un saludo compañero.

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