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jueves, 5 de junio de 2014

Puertos por Madrid

Después de la festividad del día de trabajador llega el sábado con energías renovadas para otra ruta. la idea es hacer una ruta por carretera y se decide hacer algo especial. Una sesión de puertos por la provincia. En un principio se sugiere la zona del norte de Burgos para que discurra la ruta pero las previsiones climatológicas para ese día dan agua, por consiguiente decidimos ir hacia el sur. Optamos por salir completamente de la provincia y optamos que nuestro destino para comenzar así nuestra aventura sea la localidad segoviana de Navafría. Hasta aquí nos desplazamos 3 amigos con ganas de pasarlo bien. El madrugón es considerable pero sabemos que disfrutaremos. Nos ponemos de camino y el trayecto se hace ameno y divertido bromeando en todo momento.
Llegamos a Navafría, nuestro punto de salida. Callejeamos por el pueblo para buscar el mejor sitio para aparcar. Cerca de la plaza estacionamos nuestro coche y nos ponemos con los últimos preparativos. La mañana es fresca pero el cielo está muy claro. Una vez terminado con los preparativos con la atenta mirada de alguna gente del pueblo nos ponemos en marcha. Salimos del pueblo y cogemos la carretera N-110 dirección Segovia. A nuestro paso nos vamos encontrando a muchos ciclistas que vienen en sentido contrario a nosotros. Vamos pasando por las primeras localidades segovianas hasta que llegamos a Torrecaballeros, a tan sólo 10 kilómetros de la capital, donde giramos a la izquierda. Seguimos rodando y a nosotros se nos junta un compañero de pedal de la zona. Nos va comentando lo que vamos teniendo a nuestro paso. Así los 4 entramos por la travesía de La Granja de San Ildefonso, lugar conocido por todos. Mucha gente y muchos coches por todas los rincones de este bonito lugar, pero como nosotros no hemos venido de turismo, seguimos nuestro camino.
A nuestro nuevo compañero despedimos cuando llegamos a la siguiente localidad, La Pradera de Navalhorno, donde el decide hacer su ruta. Solos de nuevo nos vamos adentrando en lo que es el primer puerto de la jornada. Desde que salimos de La Granja hemos ido ascendiendo por rampas bastantes asequibles en la que se ha podido rodar bien, hasta que llegamos al punto de inicio de este mítico puerto que tantas veces ha visto subir a los ciclistas profesionales. Y es que tenemos ante nosotros todo un puerto de primera categoría. Al inicio del puerto vamos viendo áreas recreativas donde la gente se ha venido a disfrutar de un día soleado y vemos a muchos amantes de las ruedas gordas y del descenso. Es a partir de cruzar el puente sobre el río Eresma cuando el puerto nos da el saludo de bienvenida con una subida desde este punto de unos 7 kilómetros en una pendiente constante de entre el 7 y el 8%. Si se conoce esta subida y por esta vertiente es por  "Las 7 revueltas" que tiene, todas ellas bastante seguidas. La ascensión está bastante proteguida de los rayos del astro rey por un mar de pinos altos que cubre y da cobijo. La gran afluencia de coches es notable y es que el día esta siendo bastante agradable. Así llegamos al conocido Puerto de Navacerrada con sus 1880 metros de altitud.
Breve descanso para contemplar lo que tenemos delante de nosotros, la subida a la bola del mundo, y mientras tanto poder saciar el apetito y comenzamos a descender este puerto por su vertiente madrileña. Mucho tráfico por este lado y el estado del asfalto bastante parcheado es lo que nos encontramos en una bajada rápida hasta que hacemos un cambio de carretera pero sin dejas de is descendiendo. Ritmo alto y disfrutando del rodar juntos vamos pasando por distintas localidades madrileñas hasta llegar a Cerceda donde nos desviamos. Sin dejar de rodar y sin demorarnos demasiado llegamos a Soto del Real donde volvemos a cambiar de carretera para comenzar una ligera subida hasta que llegamos a Miraflores de la Sierra donde la cosa cambia por completo y tenemos las primeras rampas de nuestro segundo puerto del día.
Breve parada al inicio en una fuente para reponer agua y comenzar la ascensión. De nuevo nos encontramos ante todo un 1ª categoría en lo que se refiere a puertos de montaña y además es uno de los puertos madrileños más conocidos y usados en diferentes pruebas de ciclismo, ya sean ciclo turistas o de competición. El primer tramo de la ascensión es de forma rectilínea donde nos cobijan los árboles. Su pendiente media durante todo el puerto oscila en el 7% , salvo el kilómetro 6 de la ascensión que será el más duro con una pendiente media del 9% y donde nos encontramos rampas que llegan a alcanzar el 12% de pendiente. En la segunda mitad del puerto la sobra desaparece y nos encontramos expuestos totalmente a los rayos solares pero las vistas que tenemos del todo el valle por el que vamos ascendiendo son impresionantes haciendo que te olvides por momentos de todo lo que nos queda hasta alcanzar la cota final y es que como todo se acaba llegamos al final de esta ascensión donde nos encontramos en el Puerto de La Morcuera a 1796 metros de altitud.
Así comienza un descenso rápido por un asfalto bastante decente donde lo peor son los mosquitos que se han congregado aquí y que dificultad nuestra bajada. Hay que tener especial cuidado al final del descenso ya que llegamos a una zona de curvas cerradas. Así llegamos a nuestra siguiente localidad, Rascafría, en la que tenemos que enfrentarnos a un suelo adoquinado donde sufrimos muchas vibraciones. Una vez salido de esta zona ponemos un ritmo rápido por una zona bastante favolable hasta que llegamos a la localidad de Lozoya, donde hacemos una breve parada para reponer agua y comer algo.
De esta manera y sin detenernos demasiado comenzamos a subir nuestro último puerto de la jornada. El cansancio va haciendo mella en nosotros y el ritmo que se pone al principio es bastante fuerte en el que al salir de las últimas edificaciones se decide bajar el ritmo y subir todos juntos. La subida no es excesivamente exigente y la panorámica en la primera mitad del valle de lozoya es magnifica. Nos encontramos ante un puerto con una pendiente media de entre el 5 y el 7% y es que no tiene tramos excesivamente duros. En la segunda mitad de la ascensión nuestro entorno cambia y nos vemos rodeados por majestuosos pinos y de los que nos brindan su sombra. Así vamos comienzo kilómetros hasta coronar, después de algo mas de 11 kilómetros, el Puerto de Navafría situado a 1773 metros de altitud.
Nos encontramos en el límite provincial entre Madrid y Segovia y si bien hemos subido por la vertiente madrileña, ahora toca descender por la segoviana en la que nos encontramos un asfalto un tanto parcheado pero que no dificulta demasiado el bajar cómodo. En unos minutos llegamos a la localidad que da nombre a este puerto por el que acabamos de pasar y en donde dejamos por la mañana nuestro vehículo. 
La ruta ha estado muy bien y hemos disfrutado todos haciendo puertos. Primer contacto con rutas de este tipo para mi ya que solo llevo unos meses dando pedales por el asfalto. Salgo de aquí muy contento y motivado porque las sensaciones han sido bastante buenas y todo ello sobre todo gracias a la compañía de mis compañeros porque sin ellos no habría venido hasta aquí. 


Fecha:  3 de Mayo de 2014.
Distancia:  144 km.
Desnivel acumulado subiendo:  2723 metros.
Tiempo empleado:  7,45 min. (incluye paradas).
Dificultad física:  Alta.
Indice IBP:  174 BYC.

*--ENLACE A WIKILOC.

*--ÁLBUM DE FOTOS.

sábado, 31 de mayo de 2014

Los 10000 del Soplao 2014

A finales del año 2013 tuve la descabellada idea, o más bien locura de inscribirme a esta prueba tan conocida por su extrema dureza tanto en kilómetros como en desnivel acumulado positivo. En un principio se habló de ello y varios compañeros ya habían dado el paso de inscribirse. Por mi parte al principio no estaba demasiado animado para hacerlo, pero al final me lié la manta a la cabeza y me inscribí en esta marcha de maratón que se celebra en la localidad cántabra de Cabezón de la Sal. La preparación para este día comenzó a primeros de año, aunque si bien no he dejado de dar pedales en ningún momento. Muchos kilómetros de carretera y rutas largas con la bici de montaña, aunque yo no lo llamaría una preparación específica, sino el seguir disfrutando de la bici. La verdad que los meses de invierno han sido bastantes duros físicamente, debido a que si no estaba resfriado, tenía amigdalitis, pero hasta cierto punto no me han privado de seguir haciendo lo que me gusta. Hemos rodado bastante y sobre todo acumulando desnivel en las piernas para poder cumplir el objetivo propuesto para el soplao, que no es otro que en esta primera vez que asisto que el terminar la ruta pese a las horas.
Se va acercando el día de la prueba y la semana de antes tengo vacaciones que intento disfrutar de manera distinta haciendo senderismo y un día poder disfrutar de la bici de carretera. Pero como siempre algo tiene que pasar esta vez no iba a ser menos y por doble partida. La primera es que tengo una pequeña molestia en el gemelo izquierdo  y decido no dar pedales ya hasta el día 24 en Cabezón, y la segunda que durante los días anteriores comienzo a sentir los primeros síntomas de un nuevo resfriado con dolor de garganta y fiebre incluido. Pero por fin llega el tan día esperado para todos nosotros y el viernes día 23 por la tarde nos ponemos en funcionamiento. Somos al final 16 personas los que hemos decidido ir para participar en esta prueba, pero como cada persona es un mundo vamos saliendo de Burgos según se va pudiendo por cuestiones laborales.
El desplazamiento se hace divertido y rápido hasta que llegamos a las inmediaciones de nuestro destino donde se empieza a sentir el ambiente de fiesta y de bicicleta. La primera labor s encontrar aparcamiento, tarea difícil en el día de hoy. Una vez conseguido la segunda tarea es acercarse a la carpa que ha provisto la organización para la recogida del dorsal y del chip de control que irá instalado en la bici. Una vez hecho todo esto nos juntamos con mas compañeros del grupo que han ido llegando en distintos medios y a distintas horas. Pronto nos desplazamos a nuestro lugar de descanso para poder así disfrutar de unas horas tranquilas antes de la gran cita del año.
Son las 5:15 de la mañana y suena el despertador. Los nervios se han apoderado de varios compañeros y no han podido conciliar muy bien el sueño. Comienza una carrera contra el reloj ya que queremos salir bastante temprano sobre todo para buscar un buen sitio para dejar los coches. Desayuno, última revisión a la ropa y todo listo para partir. Pronto llegamos a Cabezón y ya se ven las primeras bicicletas rodando por la carretera. La gente quiere un buen puesto en la salida y no duda en madrugar bastante para obtenerlo. Por nuestra parte comienzan los preparativos de la máquina. Una revisión rápida a todos los componentes y la colocación del dorsal y del chip que va instalado en la horquilla de la bici. Una vez hecho nos vamos dirigiendo hacia la salida. La cola es interminable. Desde nuestra posición no vemos el arco de salida, y lo único que se ve desde aquí en una multitud de cascos. Siguen viniendo mas gente y pronto dejamos de ser los últimos. Se respira ambiente de fiesta. Hemos venido a pasarlo bien aunque sabemos que sufriremos en el intento y mas siendo esta la primera vez que participamos en el Soplao.


Las 8 de la mañana y se da la salida. Desde la cola del pelotón se empieza a notar movimiento Según hemos visto somos unos 4500 bikers que tomaremos la salida. Pasan 8 minutos de la hora y cruzo por el arco de salida con la música de fondo de AC/DC con su tema " Thunderstruck". El ambiente es espectacular. Nunca me había visto inmerso en una prueba de esta magnitud y lo estoy flipando por completo. Todo el mundo esta en la calle dando gritos y aplausos al paso de los participantes. Me habían hablado de ello pero hay que vivirlo y sentirlo para saber de que estoy hablando. Las calles repletas de gente y el ritmo del pelotón muy tranquilo, disfrutando del momento que ya habrá tiempo de sufrir. Pasamos Santibáñez y nos encontramos un gran atasco que hay que echar pie a tierra y subir andando. La primera tachuela del día la encontramos en el kilómetro 6, El alto de Sancibrián. Así comenzamos un descenso rápido y un tanto peligroso, donde nos damos cuenta de lo que nos depara casi toda la ruta. A nuestro paso y casi en la primera curva a izquierda vemos en el suelo a una chica quejándose del hombro y un poco mas abajo otro chico con toda la cara sangrando. Solo espero que se recuperen pronto de esas heridas y que no sean muy graves. El miedo se apodera de mi y mi cabeza me dice que hay que arriesgar lo mínimo, tenemos que llegar de una pieza. Una vez abajo de nuevo otra vez para arriba hasta que llegamos a la localidad de San Vicente del Monte. Sin casi respiro, ya que nos encontramos en una zona de subes y bajas llegamos a el alto de Carrancías y en el posterior descenso llegamos a la localidad de La Cocina.
Aquí se a agolpado un gran número de gente para animar y no es para menos, una rampa durisima nos da la bienvenida a todos y la cosa se complica cuando de nuevo hay un pequeño atasco. Del hormigón del suelo pasamos a una zona empedrada y comienza haber los primeros patinazos. La gente va subiendo por donde puede andando y los que intentamos subir montados nos han dejado el centro para hacernos con la subida pero se hace difícil ya que es el peor trazado para ir montados. Una vez arriba nos damos un respiro después del achuchón en el descenso hasta que salimos a una carretera y empezamos a rodar por ella. Nuestro camino sigue subiendo, pero vamos disfrutando de lo que nos rodea y rodando cómodamente por carretera hasta que llegamos a el parking del Soplao, donde esta colocado el primer avituallamiento. Parada para comer algo en la que me encuentro con algunos de los miembros del el club del barro de Burgos y gente que ha venido a ver el ambiente de la prueba.
Rumbo de nuevo en un descenso complicado en donde nos agolpamos mucha gente y cada uno va por donde mejor le viene. Así llegamos a Celis donde enganchamos carretera y vamos rodando por ella un largo rato. Pasando así por Puentenansa y Carmona donde ya abandonamos el asfalto de nuevo y comenzamos a subir. Duras rampas nos vamos encontrando a nuestro paso de incluso el 20% en la que nos hacen pasar algún apuro encima de nuestra bici ya que de nuevo nos hemos agolpado mucha gente aquí. En un respiro en la subida y al levantar la cabeza del manillar puedo contemplar lo precioso del valle por donde estamos subiendo y la hilera de bikers que vienen detrás mio. Así hacemos cima  a la primera subida dura del día Monte AA. Un descenso rápido nos lleva hasta la localidad de Ruente donde nos hemos agolpado mucha gente y se ha formado otro pequeño atasco debido a que hay que pasar por un estrecho puente y se tiene que hacer de uno en uno. Una vez pasado seguimos nuestro camino entre gritos de la gente que no se cansa al paso de todos los ciclistas. Llegamos a Ucieda donde comenzamos a subir por asfalto de nuevo y entre un hayedo que hace que la humedad sea muy alta. Más adelante nos encontramos con un avituallamiento bastante grande donde  nos hemos juntado los de la prueba de btt y la prueba de senderismo.
Una vez comido y bebido nos ponemos en marcha y otra vez cuenta arriba. Nos espera la primera subida larga del día con unos 12 kilómetros de larga. Así llegamos a El Moral donde el descenso de nuevo es rápido y con bastante humedad ya que nuevamente nos adentramos en un hayedo. Pronto llegamos al bonito pueblo de Bárcena Mayor, el cual mas o menos nos marca la mitad de la ruta ya que llevamos 87 kilómetros en nuestras piernas. Nuevo avituallamiento a la salida del pueblo y de nuevo toca subir. La subida a Fuentes que tenemos delante tiene unos 15 kilómetros y es la mas larga de la ruta. La pendiente es mas llevadera que la anterior pero aún así se hace larga. Una vez arriba descendemos durante unos 3 kilómetros para volver a subir un poco más hasta Ozcaya donde un nuevo avituallamiento nos está esperando. La niebla empieza a rodearnos  y con ella una ligera llovizna que nos hace presentir lo peor. En el descenso hay que ponerse el chubasquero y la temperatura corporal empieza a descender. Frío es lo que estoy pasando ya y mis manos y dedos no las siento. Así llegamos a una zona de piedras por un camino estrecho lo que llaman el correpoco, que coge su nombre por la localidad en la que nos encontramos. La verdad que no es un lugar para correr demasiado ya que las piedras resbalan bastante y se hace complicado avanzar. Así llegamos a Renedo de Cabuérniga, donde somos recibidos entre gritos y aplausos por la gente que ha salido a recibirnos.
Aquí comienza lo que todos tenemos en mente desde que tomamos la salida a las 8 de la mañana, el temido negreo. Sus primeras rampas son bestiales y mas con 135 kilómetros que llevamos a nuestras espaldas, hasta que llegamos al avituallamiento. Pequeño respiro en el que no me demoro demasiado y de nuevo comienzo  a sufrir subiendo. Curvas con hormigón por la fuerte pendiente de ellas superando el 23% en mucha de ellas. pequeños respiros entre si pero la dureza de este puerto se me está atragantando y para colmo se pone a llover. Vuelvo a parar para ponerme el chubasquero, que lo había quitado en el correpoco, y la lluvia es incesante. Ya por fin salgo de las dichosas curvas cerradas en horquilla y la subida se suaviza bastante. Vuelvo a mirar para atrás y sigo viendo gente a mi paso. Poco a poco esta dichosa subida se va acabando y llegamos a un pequeño descenso el cual nos lleva a cruzar una carretera. Nos encontramos en Carmona donde por una pista y en subida muy tendida vamos rodando hasta que llegamos a lo que es la última bajada. Comienzo así a descender con ganas de llegar, sigue lloviendo y aunque no es muy fuerte todo ya se va acumulando. Llego a Ruente de nuevo, donde cogiendo carretera encamino mis últimos kilómetros hacia la meta. Así entro por las calles de Cabezón de la Sal y me dirijo al arco de meta pasando por el con un gran alivio por concluir esta ruta, la cual ha sido mi objetivo durante muchos meses. Puedo decir que objetivo cumplido.
La verdad que la ruta es extremadamente dura, pero el calor de la gente y las fuerzas que te dan sus gritos y ánimos hacen que sea mucho mas llevadera. La organización es estupenda y el entorno por el que transcurre es maravilloso, aunque si bien no da mucho tiempo a levantar la cabeza por tal sufrimiento. Desde estas humildes líneas agradecer a todo el mundo que estuvo al pie del cañón para que esta VIII edición de Los 10000 del Soplao saliera todo perfecto. Gracias.

Fecha:  24 de Mayo de 2014.
Distancia:  162 km.
Desnivel acumulado subiendo:  4680 metros.
Tiempo empleado:  13,24 min. (incluye paradas).  
Dificultad física:  Muy alta. 
Dificultad técnica:  Baja.
Indice IBP:  330 BYC.

*--ENLACE A WIKILOC.

*--ÁLBUM DE FOTOS.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Cañón del Río Lobos en BTT

Seguimos inmersos en el puente de Diciembre y tras la ruta del viernes y la salida del sábado tenemos planeada otra ruta para el domingo. Será la primera vez que vaya hacer esta ruta con mi bicicleta, ya que siempre lo he hecho andando por tramos. Todavía tengo en la mente la lesión que sufrí el año pasado a mediados de Noviembre en este mismo sitio a donde tenemos pensado el ir y la cual me tuvo parado casi dos meses. Como siempre y tras decir a todos los amigos la ruta programada solo seremos 5 los valientes que nos desplazaremos hasta la localidad que nos verá dar comienzo a la jornada de pedales, esta vez toca la localidad burgalesa de Hontoria del Pinar. El viaje que tenemos hasta esta localidad burgalesa, la última por la carretera antes de entrar en la provincia de Soria, es bastante ajetreado. Tenemos por algún tramo placas de hielo donde hay que tener especial cuidado y luego sumar el reflejo del sol que no nos deja ver con nitidez la carretera.
Llegamos a Hontoria y aparcamos nuestros vehículos cerca de un parque, de cara al sol para no pasar demasiado frío. Pero el termómetro no engaña y a escasos minutos para las 9 de la mañana nos marca 7 grados bajo cero, lo que se dice en tierras burgalesas es que hace fresquito. Empezamos a prepararnos como viene siendo habitual en todas nuestras salidas por la provincia y aunque se ve el sol como ya he dicho, toda la ropa posible de abrigo no es suficiente. Después de todos los preparativos estamos listos para la foto de rigor que da comienzo a la ruta por este bello paraje natural. Comenzamos así a rodar saliendo por un camino que hay cerca de la iglesia. Como suponíamos, al dejar el camino de buen firme y adentrarnos por otro tipo de terreno vemos que vamos sobre un manto blanco. Se oye el crujir del hielo al paso de nuestras ruedas por la hierba y es que las bajas temperaturas nos han dejado una estampa muy fría y blanca. Sin darnos cuenta y casi sin demasiado esfuerzo llegamos a las proximidades de la fábrica de puertas de Norma, ahora cerrada, instalada en las inmediaciones de la localidad soriana de San Leonardo de Yagüe.
Rodamos durante unos instantes por carretera para a pasar así por el bello lugar de Arganza, donde metros mas adelante nos desviamos para comenzar una ligera subida pero que será lo más duro físicamente que se haga hoy. Esta subida nos lleva a un bonito lugar lleno de sabinas donde los caminos son propicios para rodar sin problemas y disfrutar del bello entorno, el único problema que tuvimos fue que pasamos cerca de una granja donde 2 perros comenzaron a ladrar a nuestro paso los que nos pusieron en alerta y en posición de defensa pero solo fue un aviso y no llegó a más. Salimos a una carretera donde enseguida volvemos a tener contacto con la tierra de los caminos. Nos dirigimos sin mucha demora hacia el cañón del arroyo de Valderrueda donde vamos disfrutando de su bello entorno y lo que nos supondrá un adelanto a lo que nos espera. De nuevo comenzamos a ir por ese manto helado de hielo y vamos viendo como comienza a descender bruscamente la temperatura del ambiente y la nuestra con el. Es tal el descenso que mientras íbamos dando pedales nuestro compañero Fernan va gritando la temperatura que le marca su gps y lleva el punto donde nos detenemos para comprobarlo y fotografiarlo. Nos encontramos a las 10:40 de la mañana con una temperatura de -9,6ºC. El frío nos está calando hasta los huesos y nuestra temperatura ha ido descendiendo dejándonos helados por completo a todos los miembros del grupo. Pero el bello lugar hace que se olvide del frío y así todos juntos llegamos a coger el sendero del parque natural del cañón del Río Lobos.
Comenzamos nuestro camino yendo hacia la desembocadura del río Lobos. Delante de nosotros tenemos que pasar saltando por unas piedras. A lo largo del cañón hay algún tramo que se tendrá que hacer de esta manera ya que hay mas agua de la que esperábamos. De nuevo encima de nuestras bicis vamos cogiendo ritmo, aquí también se notan las bajas temperaturas sobre todo en las zonas sombrías y así llegamos a la ermita de San Bartolomé donde a la vez disfrutamos de las grandes cavidades que hay en la roca y del entorno. Vamos viendo como el terreno va cambiando y nos metemos en carretera asfaltada donde vemos que van viniendo muchos coches a pasar la mañana y así llegamos a la desembocadura del río Lobos que a su vez se encuentra el nacimiento del río Ucero. En la ruta que se tenia pensada originalmente era hasta aquí, pero como me gusta mucho trastear decidí darle mi toque a la ruta del cañón del río lobos haciendo una visita a un bonito lugar no muy lejos de donde nos encontramos. Así que nos ponemos en marcha siguiendo un bonito sendero cerca ahora del río Ucero donde a su vez vamos siguiendo las ya conocidas marcas blancas y amarillas que nos indican que estamos en un PR. Tras una subida inesperada llegamos al castillo de Ucero, donde se puede ver todo el valle donde esta enclavado el cañón del río Lobos. Dejamos las bicis en el suelo y nos adentramos en el interior de las ruinas del castillo para una visita turística. A todos les ha encantado ya que nunca habían venido y para mi es un gran recordatorio después de tantos años. Al terminar la visita descendemos para así llegar a la localidad soriana de Ucero donde hacemos la parada de rigor a orillas del río con el mismo nombre.

De nuevo nos ponemos en camino esta vez yendo un rato por carretera en sentido descendente hasta que llegamos de nuevo al nacimiento del rio. Ahora tenemos que volver por nuestros pasos asi que nos ponemos en marcha. Hay que tener especial cuidado ya que es mediodía y la aglomeración de gente a estas horas por el camino paseando es bastante notable. Nosotros seguimos nuestro camino y volvemos a pasar de nuevo por la ermita, lugar donde mas gente hay fotografiando todo el entorno que nos rodea. La temperatura ha subido y por consiguiente el deshielo donde da el sol está presente. En estos lugares tenemos especial cuidado ya que son tramos donde se agarra mucho la rueda e incluso perdemos mucha tracción. Poco a poco vamos haciendo kilómetros hasta llegar al puente de los 7 ojos. Ya por aquí poca gente se ve.

Seguimos remontando el río y nos adentramos en la zona mas técnica de la senda, donde hay que ir esquivando raíces y piedras constantemente pero a su vez lo hace aún mas divertido. Aunque nos encontramos ya con el mediodía bastante avanzado en algunos momentos de nuevo se vuelven a notar la sensación térmica bastante baja y es que son zonas donde no da el sol y se acumula el frío de un día para otro. Poco a poco vamos tomando el pulso a lo revirado de la senda. Ya a falta de escasos kilómetros para finalizar la ruta tengo el gran placer de encontrarme con un hontoriano, nuestro amigo Raul, el cual nos va comentando a modo de guía curiosidades sobre el cañón. Ya llegando al final de la ruta nos desviamos por donde nos dice nuestro nuevo compañero para acabar esta ruta por todo lo alto y es que la ruta del cañón del Río Lobos no te dejará indiferente a nadie. Es una obra maestra de la naturaleza a a lo largo de centenares de años ha ido tallando el cañón en la roca. Llegamos al coche contentos dando así por concluida esta ruta. Gracias Raul por acompañarnos durante esos últimos kilómetros.
Fecha:  8 de Diciembre de 2013.
Distancia:  58 km.
Desnivel acumulado subiendo:  350 metros.
Tiempo empleado:  5,20 min. (incluye paradas).
Dificultad física:  Media.
Dificultad técnica:  Media.
Indice IBP:  45 BYC.

*--ENLACE A WIKILOC.

*--ÁLBUM DE FOTOS.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

2ª Ruta del Escalofrío 2013

A primeros de Octubre llegó a mis oídos que se iba a celebrar la 2ª ruta del escalofrío en la localidad palentina de Guardo, en la que en su primera edición tuve el honor de poder asistir y he estado durante todo el año pensando en volver y enseñando los grandes recuerdos fotográficos de aquel día tan perfecto. Poco a poco iban avanzando los días y las inscripciones por fin se abrieron. Como es costumbre, se lo notifico a todos mis compañeros, y los días van pasando. Se lo comento a compañeros de distintos puntos de la provincia, con lo que he coincidido en innumerables ocasiones durante el provincial y otros eventos. Los días siguen pasando y y nos vamos inscribiendo por grupos para así, al finalizar las inscripciones con algún día de adelanto, somos 11 amigos y compañeros de Burgos, mas 2 de la cercana localidad burebana de Briviesca. También tenemos el honor de poder coincidir con nuestros amigos del C.C  me tomo las de Villadiego, de la localidad que da nombre a dicho club. Una gran noticia poder coincidir con todos.
Tenemos por delante una hora y media de viaje en coche por lo que toca madrugar, y bastante. La hora elegida para quedar ha sido las 6:45 de la mañana, en la que vamos llegando puntuales todos a la cita, donde rápidamente nos ponemos manos a la obra para cargar las bicis en las furgonetas y comenzar el viaje hasta Guardo. Tras un viaje bastante ameno y entretenido, llegamos a las calles de esta localidad palentina donde se comienza a respirar el ambiente a un día de  bicicleta. Breve parada para tomar algo caliente y nos acercaos hasta las instalaciones deportivas, donde dará lugar la entrega de dorsales personalizados y un pequeño obsequio que nos brindó la organización. Se acerca la hora de tomar la salida, y todos en el pelotón con ganas de pasarlo bien y disfrutar de un autentico día de mtb. La mañana es muy gélida y tras el sonido ensordecedor de una traca se da la salida a esta 2ª ruta del escalofrío donde nos hemos juntado alrededor de las 320 personas. Primeros metros por las calles de Guardo donde sus gentes han salido a animarnos con sus gritos y aplausos.
Vamos calentando la maquinaría y pronto esto comienza a ponerse cuesta arriba. Según vamos ascendiendo por un buen camino se puede ver perfectamente que hasta donde me da la vista se ven ciclistas. Me he quedado rezagado para así agruparme con mis compañeros que vienen por detrás, pero no he visto a nadie, y entre otros bikers venidos de distintos puntos nos adentramos en una senda. En ella el ritmo es lento, ya que somos muchos los que vamos juntos y si se para uno, se paran todos. En este punto me encuentro con mi única compañera de ruta, una de las 5 chicas que han tomado la salida en el pelotón. La senda va picando para arriba y pronto salimos a un camino ancho donde se puede ir ganando alguna posición. Me comenta mi amiga que todos los demás están por delante y es cuando se decide subir un poco el ritmo para agruparnos todos. Después de unos minutos exprimiendo la maquinaria nos reunimos con todos. Es hora de recuperar el esfuerzo que ha supuesto llegar a la altura de todos los amigos, donde comenzamos a conversar y a disfrutar de todo lo que nos rodea, que no es poco.
Ahora vamos todos juntos disfrutando del día, donde las risas, las fotos y el cachondeo no faltan. Llegamos así al único tramo que cambio respecto a la ruta realizada el año pasado, donde hay un repecho muy fuerte casi imposible de subir pero que no desistimos he intentamos hacernos con el. Una vez salvado este escollo seguimos de buen rollo disfrutando de todo.
Nos encontramos en una zona de minas abandonadas donde podemos ver restos de carbón a nuestro paso. Además de todo esto, tenemos una vistas de la montaña palentina cubierta de nieve que hace que levantemos la cabeza y nos quedemos maravillados de tal belleza. Así nos metemos en una bajada rápida donde a mitad de camino empezamos a escuchar unos gritos, son de otros bikers avisando del peligro de una gran placa de hielo, donde alguno que no se ha percatado del aviso sale resbalando y golpeando contra el duro suelo. Al continuar nuestro camino llegamos a un punto bastante concurrido y es que tenemos delante nuestro un descenso por una senda un tanto compleja. En orden de llegada vamos comenzando a descender, pero cuando nos toca a nosotros nos advierten de que ha habido una caída bastante fuerte de un biker, el cual se duele del hombro. 
En el descenso a pie, comprobamos que hay un pequeño tramo  helado, el cual ha sido el causante del tal fatal desenlace. Según se van acercando mas compañeros de ruta al descenso, les avisamos del peligro, muchos deciden asegurar y bajar andando mientras otros lo hacen sobre sus monturas y otros tantos tienen pequeñas caídas sin mayor consecuencias. Nos quedamos un rato con el accidentado, hasta que somos avisados que la ambulancia que cubre el evento está de camino y otros compañeros se quedan con el. He de decir para el alivio de todos, que varios días mas tarde de la caída, el mismo accidentado mediante un mensaje, me comunicaba que las consecuencias fueron una salida de hombro pero que se encontraba en perfectas condiciones dentro de lo que cabe por supuesto. Desde estas líneas quiero dar todo mi apoyo a este compañero y desearle una pronta recuperación.

Nuestro viaje continua, me he quedado rezagado de mi grupo, pero ha sido por una buena causa. Pronto volvemos a ascender, camino ancho y de buen firme, donde a escasos metros ya divisamos a todos los amigos. Todos juntos de nuevo seguimos subiendo donde arriba vemos a gente de la organización muy bien posicionados para sacar unas instantáneas en pleno sufrimiento. Pero como todo acaba, y todo lo que se sube hay que bajarlo, comenzamos a descender después de haber solventado una pequeña avería mecánica de nuestro compañero Luis. y así todos en una grupeta bastante numerosa llegamos a la localidad de Villafría de la Peña, donde la organización ha dispuesto en la pequeña plaza del pueblo un avituallamiento donde no falta de nada.
Tras una breve parada retomamos el camino, nos encontramos al mediodía, pero las temperaturas para estas hora son bajas y se decide no hacer muy larga la parada. Comenzamos a rodar por asfalto. De nuevo se empieza a poner cuesta arriba. El grupo se estira por completo y la subida por el asfalto se alarga hasta los 2 km desde que salimos del pueblo, lugar donde esta ubicado el santuario a Nuestra Sra. Del Brezo enclavado en un lugar precioso. Abandonamos el asfalto para seguir ascendiendo por una pista bastante ancha y de buen firme la cual nos va haciendo ganar altura pero no con mucha pendiente. Vamos contemplando lo que nos brinda la montaña palentina y el buen rollo de la gente donde tenemos el honor de compartir ascensión con unos bikers venidos de León. En los últimos metros de ascensión nos la tierra que tenemos debajo de nuestros neumáticos nos deja por unos momentos por un blanco manto de nieve y hielo lo que hace que perdamos en algún momento tracción al subir. Una vez arriba nos encontramos en el refugio del Cristo Sierra situado a casi los 1700 metros de altitud, donde la nieve cubre por completo toda la zona. Delante nuestro tenemos un descenso, que a la vez que la subida, los primeros metros son sobre hielo y nieve, donde el peligro es inminente y las caídas son propicias. Bajamos con mucha precaución hasta que de nuevo da paso a la tierra y buen firme donde nos dejamos llevar por la velocidad. Minutos mas tarde llegamos a las calles del pequeño pueblo de Valcobero donde la organización  ha dispuesto un avituallamiento poco habitual para estos eventos deportivos pero que ha triunfado completamente, estoy hablando de un reconfortante vaso de chocolate con churros, que hizo las delicias de todo el pelotón.
Después de unas risas, fotos y sobre todo mucho cachondeo volvemos a dar pedales con la intención de ir acabando, pero antes hay que rodar durante unos kilómetros por carretera serpenteando cerca del embalse del compuerto. Sin pensarlo todos sin excepción cogemos el desvío hacia la ruta larga donde nos adentramos en sentido ascendente por una senda entre pinos que hace las delicias de todos. La disfrutamos desde los primeros metros hasta los últimos. Una vez arriba y en un despiste dos compañeros sufrieron una aparatosa caída sin lamentar consecuencias muy graves para ellos o sus máquinas. Una vez recuperados de susto por la caída seguimos adelante. Así seguimos hasta Velilla del Río Carrión, donde comenzamos la última subida de la mañana con una pendiente fácil y muy tendida donde comenzamos a exigir a la máquina y ponemos un fuerte ritmo. El grupo se rompe en los primeros metros y así llegamos arriba, donde nos detenemos para esperar a los demás. 
Una vez juntos comienza el descenso que nos lleva a un canal paralelo al río Carrión donde poco después aparecemos por las instalaciones deportivas de Guardo. Donde nos disponemos a lavar las bicis y ducharnos y así dar por concluida la ruta, pero no el día porque luego nos juntamos en una gran comida de hermandad y pudimos conocer y charlar con muchos compañeros.
Solo me queda dar las gracias a la organización de esta II Ruta del escalofrío y a toda la gente que ha hecho posible que todo haya ido en perfecta armonía. El año pasado dije que volvería, y este año diré lo mismo para el que viene. Gracias amigos y nos vemos en la próxima!!!

Fecha:  1 de Diciembre de 2013.
Distancia:  52 km. 
Desnivel acumulado subiendo:  1600 metros.
Tiempo empleado:  5,20 min.(incluye paradas).
Dificultad física:  Media-alta.
Dificultad técnica:  Baja.
Indice IBP:  123 BYC.

*--ENLACE A WIKILOC.

*--ÁLBUM DE FOTOS.





jueves, 22 de agosto de 2013

El cordal de la demanda

     Llevaba varios meses con una ruta en mente por la sierra de la demanda. Lo que pasa, que debido al gran circuito provincial que tenemos en la provincia de Burgos no se encuentran días para dejar la competición a un lado y disfrutar encima de la bici de otra manera. Días atrás mis compañeros de grupo organizaron una salida con la bici de las largas, de las que me gustan  a mi, donde estas encima de la bici muchas horas disfrutando de todo, de la compañía de los amigos y del entorno. Pero por cuestiones laborales no pude ir quedándome con las ganas. En este punto fue cuando me puse las pilas a mirar posibles rutas. Desde hacía unos días tenía dos zonas en mente pero las dos por la sierra de la demanda con la gran diferencia de que una de ellas sería casi en su totalidad por la provincia de La Rioja y la otra por Burgos.
     Empecé a decantarme por el lado riojano y decidí en cuestión de minutos la ruta a diseñar. Puse a mis compañeros en conocimiento de la ruta y el día señalado para hacerla fue el día 15 de agosto. Una fecha un tanto complicada debido a que gran parte de los pueblos españoles estás sumergido en sus fiestas patronales. Aún así dos valientes amigos se animaron a acompañarme en esta aventura, Richard y mi inseparable compañero de ruta Fernan. Los días iban  pasando, y los comentarios acerca de la ruta no cesaban, en ello fue cuando recordando palabras de otros locos de la mtb me vino a la mente varios nombres de compañeros a los cuales les comuniqué cual era mi plan. Uno de ellos, Miguel, no podía venir, pero nuestro compañero David si que se animó desde el primer día. El día de antes y a falta de pocas horas, tuvimos la grata sorpresa que desde Burgos y saliendo con nosotros se nos animó nuestro compañero Luis, al que hemos visto poco durante todo este tiempo ya que una pequeña lesión le ha tenido apartado. Pero aquí no queda todo, con nuestro compañero David se ha animado otro loco del pedal,Miguel, los dos pertenecientes al MTB Briviesca de donde residen. Muchos compañeros se nos han quedado colgados, y sin olvidarme de nuestra amiga y compañera Zaira, la que por otros motivos tampoco a podido embarcarse en esta aventura.
     Llega el tan deseado día, y suena el despertador a las 6 de la mañana. La pereza y la somnolencia invaden nuestros cuerpos, pero poco a poco y con muchas ganas vamos despertando. Últimos preparativos y desayunar con fuerza para poder acudir a la hora acordada al punto de encuentro con los compañeros. A las 7 de la mañana nos reunimos los 4 que viajamos desde Burgos en donde rápidamente cargamos las bicicletas en la furgo y nos disponemos a realizar el viaje, el cual nos separa algo más de una hora entre Burgos y la localidad riojana de Ezcaray, lugar desde donde tomaremos la salida. Tras el desplazamiento nos reunimos con dos amigos mas, en total nos hemos juntado 6 bikers dispuestos a pasar un gran día de BTT, de los cuales somos 4 de Burgos y 2 de Briviesca.
Después de un café y de los últimos preparativos,
comienza nuestra aventura. Empezamos rodando con suavidad, la mañana es bastante fresca para ser agosto pero eso no nos enturbia las ganas de disfrutar. Vamos cómodamente por asfalto adentrandonos en la travesía de Ezcaray, donde comenzamos a ver a sus gentes que salen a practicar algún otro deporte, lo cuales se nos quedan observando. A pocos metros de la salida de la villa, cambiamos de dirección hacia la izquierda donde desde ya, se nos pone el camino cuesta arriba. Primeros metros suaves por asfalto. Las risas y comentarios acerca de lo que nos espera se suceden y el buen humor aunque seguimos subiendo no nos falta en ningún momento. Así y de esta manera llegamos al primer desvío que tenía pensado, el visitar la ermita de Santa Barbara, donde poder así observar el valle donde está enclavado Ezcaray. Pero el grupo decidió no desviarse, así que continuamos hacia arriba. Dejamos el asfalto para tener el primer contacto con la tierra. Un firme bastante bueno donde se nota que suben vehículos constantemente, por lo compactado del suelo. El camino por momentos se retuerce con sus curvas donde a la vez de sufrir un poco por su pendiente vamos ganando tensión en las piernas. Las vistas comienzan a ser impresionantes.
Seguimos ascendiendo tras una breve parada, donde hemos podido comer un poco en la que nos pasaron dos ciclistas que ascendían a buen ritmo. Poco a poco y al retomar el pedaleo les vamos comiendo metros hasta que llegamos a ellos y nos unimos en su subida. En una zona de respiro nos encontramos con un nutrido grupo de bikers disfrutando como nosotros de la montaña. Nos despedimos de ellos para seguir nuestro camino y de nuevo comenzamos a seguir ascendiendo. por aquí ya no hay vegetación que nos proteja del sol pero lo que si vemos es un  pequeño rebaño de ovejas descender con su cuidador por el mismo camino que vamos nosotros. metros mas adelante nos desviamos por un camino en sentido descendente para así llegar hasta el bello lugar del Pozo Negro, una pequeña laguna de origen glacial formada en las faldas del burgalés pico Otero. Aquí nos detenemos sin prisa para disfrutar del momento haciendo fotos, cogiendo agua y comiendo.

Retomamos nuestro camino siguiendo nuestros pasos hasta llegar al camino principal, al que nos incorporamos. Si dejar de subir y sin desviarnos del camino principal, llegamos a la altura del pico Otero con sus nada despreciables 2038 metros de altitud. Desde aquí se puede ver todo lo que nos queda por delante, toda la vuelta que tenemos quedar. Hemos ascendido durante casi 18 kilómetros y ahora toca rodar un poco. Comenzamos con velocidad, el suelo es de pista y vamos ganando velocidad. Pequeños grupos de senderistas disfrutando de la mañana. pasamos cerca de la Cruz de la demanda. Terreno favorable, con buen suelo y con algún pequeño repecho no muy duro donde se empieza a subir la velocidad y así endurecer un poco la ruta. Seguimos viendo mucha gente por el camino a los que vamos saludando y a otros charlando con ellos, pero pronto comenzamos a tener los primeros problemas por falta de agua, y es que el calor empeiza a apretar mucho y os encontramos a una altura media de unos 1900 metros de altitud, donde pasamos cerca del pico Gatón y posteriormente del pico del Collado Blanco. Minutos agónicos por la falta de agua para varios de mis compañeros en lo que no aprecian lo que nos rodea. Seguimos adelante pasando cerca del Pico del Gitano y del Pico Salineros. Vamos adelante con los mismos problemas, la única preocupación que tenemos es encontrar algo de agua. Llegamos a el Collado tres Cruces, donde hay un improvisado aparcamiento para vehículos, los cuales acceden por la carretera que sube hasta la estación de esquí de Valdezcaray. Nos acercamos a unas personas que vienen andando a los que preguntamos por algún sitio para reponer agua, y como no saben de ninguno muy amablemente no ofrecen beber de sus botellas, lo cual es de agradecer. Desde aquí podemos ver el pico más alto de toda la sierra de la demanda, el Pico San Lorenzo con sus 2271 metros de altitud. Reanudamos el camino y emprendemos una bajada rápida, y nos llevamos una grata sorpresa al ver un depósiyo de agua y una pequeña fuente en la cara suroeste del San Lorenzo. 
Aquí se decide hacer un alto para comer, ya que va siendo hora y así poder hidratarnos todo lo que sea necesario y abastecernos de agua.
Después de un rato largo parados, donde hemos disfrutado de la comida y unas vistas inmejorables retomamos nuestro camino. Comenzamos con un descenso muy rápido, donde las liebres del grupo se adelantan dejándonos a los más precavidos muy atrás. Nos encontramos con curvas muy cerradas donde debemos poner a prueba nuestros frenos y sobre todo nuestra destreza, porque siempre en algún momento nos derrapa la rueda trasera. Seguimos rodando en sentido descendente mientras vamos observando todo a nuestro alrededor. Nos encontramos en un hayedo digno de admiración, por el cual serpentea un arroyo ruidoso por sus innumerables saltos pequeños de agua. Con todo ello el camino se nos pone mas favorable aún si cabe ya que ahora debajo de nuestros neumáticos tenemos asfalto. Al bajar tan deprisa no nos damos cuenta de que la ruta a seguir se desvía por lo que hay que detenerse hasta que los que van delante vean su gps y se den cuenta para que vuelvan por sus pasos hasta reagruparnos de nuevo todos.
Una vez juntos y cogido el desvío comenzamos a subir de nuevo. En este punto mi gps perdió el satélite durante unos minutos y sobre el mapa dibujado parece muy lioso, pero no lo es, simplemente es seguir adelante por el camino no hay perdida. En mi caso tuve que apagar y volver a encender el gps para volver así a enganchar con el satélite. De nuevo en marcha y eso otra vez se pone cuesta arriba. Nos adentramos Por un bonito hayedo, pero no se disfruta del todo. Pequeños problemas estomacales para un compañero con el que nos detenemos para refrescarnos en el riachuelo y recuperarnos del sofocón de las duras rampas donde nos encontramos. Estamos en las horas centrales del día y el sol calienta con justicia dándonos de pleno sobre nuestras cabezas. Vamos ganando altura y a la vez el camino se va suavizando para sí volver a coger un poco ritmo. Necesitamos avanzar kilómetros, todavía nos queda lo peor de la ruta y sino lo más duro después de todo el cansancio acumulado. 

Pero no es todo alegría, porque una vez que hacemos un giro a la izquierda el camino nos enseña su peor cara. Unas duras rampas nos están esperando delante de nosotros. Vamos consiguiéndolas subir, no sin esfuerzo pero mi gemelo no me da tregua y me da un aviso de calambre. Decido hacer durante unos metros "empuja bike" y cuando me reuno con los compañeros hacer varios estiramientos para que no me de más fuerte. En esto que nos encontramos subiendo, como nosotros, a un tipo muy amable que hablando con el nos dice donde poder coger agua de nuevo. Esto supone cambiar la ruta original, pero el calor es sofocante y se decide hacerlo. Seguimos sin dejar de subir pero metros mas adelante nos desviamos del camino para adentrarnos en una zona mas virgen, donde la hierba nos dificulta el rodar. Subimos ladera arriba por unas sendas estrechas hasta que vemos un conjunto de rocas. Nos detenemos y tiramos al bicis al suelo para remontar la montaña andando los metros que nos separan.

Grandes vistas desde aquí y muy refrescante el agua, pero como todo lo bueno se acaba volvemos hacia nuestras bicis para así descender ladera abajo hasta enlazar con un camino que nos lleva a la pista por la que veníamos desde un principio. Comienza un descenso muy rápido donde hay que extremar la precaución. Las fuerzas ya van justas y los brazos flaquean con el consiguiente peligro de caída, y a velocidades elevadas el daño sería mucho mayor. Metros más abajo llegamos al refugio de Bonicaparra, donde se ve a bastante gente disfrutando de un día caluroso de Agosto. Nosotros con ganas de ir concluyendo, no nos detenemos y desncendemos varios metros por carretera para así desviarnos hacia la izquierda por una pista que de nuevo se empieza a poner cuesta arriba. Nada que ver con las rampas que hemos sufrido a lo largo del día pero lo suficiente para  sacarte del punto si vas muy justo de fuerzas. Una vez arriba y reagrupados todos torcemos a la derecha para adentrarnos en una senda divertida, donde todos disfrutamos como enanos de sus saltos y curvas cerradas. En una de ellas muy cerrada la rueda de adelante se me clavó en una raíz y salí despedido de la bici con las consecuencias que tiene una caída, golpe y heridas en rodilla y contusión fuerte en la mano pero que no me impidió seguir disfrutando del descenso, el cual nos lleva directamente hasta la localidad de Ezcaray. Donde ya tranquilamente y disfrutando de un merecido paseo por sus calles nos vamos acercando a los vehículos y dando así por finalizada la ruta.
Bueno, lo primero ante todo y en estas líneas, quiero agradecer a todos mis compañeros que han venido conmigo a embarcarse en esta aventura, que aunque ha sido bastante dura la hemos disfrutado. Cada uno tiene su merito individual, siendo que David y Miguel aun estando la localidad de Briviesca, donde residen en fiestas han decidido venirse con nosotros. A mi compañero de rutas Luis, que estando apartado varios meses por una lesión se ha reencontrado encima de la bici aguantando como un campeón en la ruta más dura del año. Mi compañero Richard, que por fin ha venido  a una de estas aventuras de las que tanto nos ha oído hablar y que se moría de ganas de sentir. Y que decir de mi inseparable amigo y compañero Fernan, con el cual he vivido muchas experiencias encima de la bici en todas las rutas que hemos compartido juntos, donde he disfrutado y sufrido mucho pero que el nunca ha dejado de venir conmigo aún sabiendo que soy un loco del pedal. A todos ellos y a los que nombré al principio de la entrada, muchas gracias por venir conmigo y sobre todo por aguantarme durante tanto tiempo.

Fecha:  15 de Agosto de 2013.
Distancia:  81 km
Desnivel acumulado subiendo:  2500 metros.
Tiempo empleado:  9,30 min. (incluye paradas).
Dificultad física:  Muy alta.
Dificultad técnica:  Baja.
Indice IBP:  161 MTB.

*--ENLACE A WIKILOC.

*--ÁLBUM DE FOTOS DE LA RUTA.